Los diez fallos que se repiten en cada auditoría
Los sospechosos habituales
Control de acceso roto: acceder a los datos de otro usuario cambiando un identificador.
Inyección: entrada que llega a una consulta, un comando del sistema o un motor de plantillas sin separación.
Autenticación débil: sin límite de intentos, sin segundo factor, con una recuperación de contraseña explotable.
Componentes obsoletos con vulnerabilidades conocidas.
Mala configuración: valores por defecto, interfaces de administración expuestas, permisos de almacenamiento abiertos.
Exposición de información en mensajes de error y registros.
Subida de archivos sin comprobación del tipo y sin aislamiento.
Sin monitorización: una brecha que dura meses porque nadie miró.
Qué hacer con la lista
Recórrela como lista de comprobación en cada publicación significativa. La mayoría de las organizaciones encontrarán dos o tres puntos abiertos, y cerrarlos vale más que cualquier herramienta nueva que se compre.
En profundidad
Comprueba el control de acceso en pruebas automáticas: para cada ruta, intenta acceder con un usuario distinto y verifica un rechazo. Es el fallo más común y también el más fácil de cubrir automáticamente, pero casi nadie lo hace.