Automatización de procesos: dónde un modelo añade y dónde sobra
Descomponer el proceso
Casi todo proceso de negocio está hecho de tres tipos de paso: mover datos, una regla de decisión, e interpretación. Los dos primeros pertenecen al código y a un motor de reglas; solo el tercero justifica un modelo.
Ese mapeo reduce la parte cara e impredecible a un componente pequeño, y todo lo demás sigue siendo comprobable y predecible.
Ejemplos típicos
Leer un correo de texto libre y extraer los detalles del pedido: modelo. Comprobar si el stock es suficiente: código. Redactar una respuesta al cliente: modelo. Enviar el mensaje y actualizar el sistema: código.
Medir desde el primer día
Cuántos casos pasaron solos, cuántos requirieron a una persona, y cuántos se corrigieron tras aprobarse. El tercero es la métrica que revela si la automatización funciona de verdad o solo desplaza el trabajo a otro sitio.
En profundidad
Empieza en modo solo-propuesta durante un periodo definido, y mide la tasa de acuerdo de la persona con la propuesta. El paso a la acción automática se hace por ese número y por el tipo de acción, no por la sensación de que el sistema 'se ve bien'.